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CCIRA inicia licitación para realizar Estudio de Impacto Ambiental de Planta Desaladora

Con la finalidad de apoyar con propuestas concretas a la solución del actual escenario hídrico que vive la región de Atacama, la Corporación para la Competitividad e Innovación de la Región de Atacama (CCIRA) inició la licitación pública para la realización de un Estudio de Impacto Ambiental (EIA) de una planta desaladora de agua de mar que considera el abastecimiento para las ciudades de Copiapó, Tierra Amarilla, Caldera y Chañaral.

Según explicó Patricia Araya González, Gerente General de CCIRA, esta iniciativa nace de la preocupación existente por la sistemática disminución en las capacidades de extracción de las fuentes (Cerrillos, San Miguel, Placilla Sierralta y Piedra Colgada) y la poca recarga de los acuíferos producto de las bajas precipitaciones en la zona.

“En la actualidad existe un consistente descenso en las producciones de los pozos ubicados en la cuenca del Río Copiapó junto con un empeoramiento en la calidad de las aguas que ahí se procesan” sostuvo Araya, agregando que “debido a esa situación se plantea la necesidad de instalar una plata desaladora que abastezca a estas localidades”.

En ese sentido, la ejecutiva indicó que CCIRA ya ejecutó un Estudio de Prefactibilidad para una planta desaladora que entre sus conclusiones indica que el mejor lugar para su instalación es el sector de Punta Padrones en la ciudad de Caldera.

“Se analizaron varias ubicaciones, siendo Caldera la más favorable debido a que presenta una buena red de acceso terrestre; con una opción de alimentación de energía óptima y con una buena condición de impulsión que permitiría abarcar los 47 Km. de distancia existente entre este lugar y Piedra Colgada”.

CARACTERÍSTICAS

El Estudio de Impacto Ambiental licitado, considera una planta desaladora con una capacidad máxima de 1200 l/s en su etapa final con una primera fase para 450 l/s y una segunda etapa de 900 l/s.

“Además, el estudio deberá considerar una completa línea base terrestre y marítima; la tramitación de la concesión correspondientes y la ejecución y tramitación del EIA” puntualizó Araya.

Para ello, el proyecto global del EIA contempla, además de la Planta, las obras de captación de agua de mar, la descarga de agua de mar sobrante, las obras de elevación y conducción de agua producida a los estanques de regulación de las ciudades de Caldera y Copiapó y todas las obras anexas que permitan el correcto funcionamiento de las instalaciones.

“A todas las obras consideradas también se debe agregar el proyecto para construir una línea eléctrica de 110 KV para alimentar los 40 MW que necesita la planta para funcionar y que serán aportados desde la Subestación Cardones, en Copiapó” destacó Araya.

Finalmente, la ejecutiva subrayó el aporte que significa para la Región esta iniciativa que “promueve y dinamiza el desarrollo productivo de Atacama, contribuyendo al mejoramiento de la Competitividad de nuestra región”.